El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, firmó este miércoles el decreto reglamentario que habilita la entrada en vigor de la Ley de Muerte Digna, una normativa que legaliza la eutanasia en el país.
El acto marca un hito en la región, ya que se convierte en el tercer país de América Latina que permite el acceso a la muerte médicamente asistida, después de Colombia y Ecuador.
El texto legal fue aprobado en octubre de 2025 por la Cámara de Senadores tras un extenso debate político y social. La nueva legislación otorga a mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales, el derecho a solicitar la eutanasia si sufren una enfermedad incurable e irreversible en etapa terminal, con sufrimientos considerados insoportables y un deterioro grave y progresivo de la calidad de vida.
El proceso exige que la persona solicite personalmente el procedimiento ante un médico y que lo haga por escrito en presencia del profesional, o mediante un tercero adulto si la condición física lo impide.
La reglamentación, firmada por Orsi, establece la creación de una Comisión Honoraria de Revisión bajo la presidencia del Ministerio de Salud Pública.
Esta comisión será responsable de supervisar los procedimientos y garantizar el cumplimiento de todos los requisitos y protocolos estipulados por la ley.
La comisión funcionará como un órgano de control independiente que revisará cada caso para asegurar la correcta aplicación de la normativa.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Orsi afirmó: “La dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas. Firmé el decreto reglamentario de la ley que regula la muerte médicamente asistida en Uruguay, luego de un proceso largo de debate, reflexión y escucha”.















