El brote de fiebre amarilla en el departamento de Santa Cruz dejó ya al menos tres personas fallecidas, según confirmaron autoridades del Servicio Departamental de Salud (Sedes), que mantienen la alerta sanitaria y refuerzan las acciones de control en la región afectada.
El gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, informó que en las últimas horas se confirmó dos nuevos decesos: una mujer de 26 años, fallecida el 23 de marzo, y un hombre de 51 años, que perdió la vida el 4 de abril. Ambos casos presentaron síntomas compatibles con la enfermedad y fueron vinculados epidemiológicamente al foco detectado. “Al realizar la investigación del brote se encontró que estas personas fallecieron con la misma sintomatología, por lo que se estableció la relación mediante criterios clínicos y nexo epidemiológico”, explicó la autoridad.
Estos decesos se suman al fallecimiento de un joven de 20 años reportado la semana pasada, caso que activó las alertas sanitarias en una comunidad del municipio de Gutiérrez, en la provincia Cordillera.
El director del Sedes Julio César Koca precisó que, de los cuatro casos confirmados hasta el momento, tres terminaron en deceso y uno corresponde a una niña que permanece internada en el Hospital de Niños con un cuadro grave. “El foco está en una zona guaraní de la provincia Cordillera”, detalló Koca.
Las autoridades sanitarias reportaron otros contagios, entre ellos dos menores de edad –de 9 y 7 años– y una niña que fue trasladada con hemorragias severas. Asimismo, se investiga el caso de un adolescente de 13 años que fue derivado desde Camiri con síntomas similares, a la espera de confirmación laboratorial.
El Sedes mantiene operativos de vigilancia epidemiológica en la zona, junto con campañas de vacunación y búsqueda activa de casos, con el objetivo de contener la propagación de la enfermedad en las comunidades afectadas.












