Jhoselyn B.Ch.C., una adolescente de 17 años, se convirtió en la sexta víctima de feminicidio en Cochabamba, la madrugada del 18 de junio de 2026.
Su ex enamorado, un joven de 18, la citó para conversar e insistir en retomar la relación y la mató en un lote baldío de la zona sur.
La última vez que su familia la vio fue el jueves 18 de junio.. Jhoselyn salió de su casa, situada en la zona de Quintanilla, camino a Sacaba, hacia su colegio, la unidad educativa San Antonio de Padua. Después de pasar clases, ella no retornó y sus padres se preocuparon. La buscaron todo el día con desesperación, llamaron a sus familiares y amigas, pero nadie sabía de su paradero.
A las cuatro de la madrugada del 19 de junio, Pamela Choque ( 39), la madre de la adolescente, recibió una llamada de la Policía y le comunicaron que Jhoselyn había sido encontrada, sin vida, en un lote baldío, luego de que un joven se presentara en instalaciones de Bomberos para confesar que agredió a su ex novia. Él ya fue aprehendido.
Al escuchar la noticia, Pamela lanzó un grito desgarrador y empezó a llorar sin consuelo. Así, el padre y los hermanos de la adolescente se enteraron de su trágica muerte.
Después, Pamela relató que conoció a Agustín F., el.ex enamorado de Jhoselyn. Desde que empezaron una relación sentimental, el rendimiento académico de la menor, en otro colegio, fue afectado de tal manera que incluso perdió la gestión escolar del año pasado.
La hermana mayor de la estudiante declaró que Agustín era muy posesivo, celoso y le pedía a Jhoselin que bloqueara del WhatsApp a sus compañeros de curso. Por estos motivos, Jhoselyn terminó la relación con Agustín hace seis meses.
Sus padres decidieron cambiarla de colegio a uno que quedara más cerca del inmueble que alquila la familia y en el que no hubiera posibilidad de que Agustín aborde a la menor.
Sin embargo, el estudiante no dejaba de buscarla e iba hasta su nueva unidad educativa, pese a que, supuestamente, ya tenía otra relación sentimental. La esperaba cerca e insistía en volver con ella. Jhoselin a veces llegaba tarde del colegio y los padres sabían que se debía a las charlas con Agustín.
La familia de la estudiante está destrozada. Su padre, José Antonio Claros (43) y su madre Pamela, tuvieron cuatro hijos, una joven de 20 años, la adolescente de 17, un niño de 20 y una bebé de meses. Pamela es comerciante y su esposo trabaja en una fábrica.
La familia asegura que Jhoselyn era una hija alegre, tranquila, ordenada, respetuosa y muy cariñosa con sus hermanos menores. Siempre estaba pendiente de ellos, de sus tíos y de du abuelita, a quienes solía darles palabras de aliento. El 24 de mayo la familia grande se reunió para celebrar el cumpleaños del niño y Jhoselyn habló sobre el gran amor que le tenía a todos sus hermanos y a sus parientes.
De acuerdo a la autopsia de los restos de Jhoselyn, la colegiala fue asfixiada. «Anoxia anoxica por compresión cervical extrínseca», detalla el informe.
Agustín le contó lo sucedido a su actual enamorada y después a su hermana.Ambas lo llevaron a Bomberos a denunciar.
La Fundación Voces Libres apoya a la familia con los gastos del ataúd, velorio y sepelio. Además, el Observatorio de Justicia defenderá legalmente a la familia de Jhoselyn.
El velorio se realiza en el salón velatorio Garnica de la calle Julio Méndez esquina Avelino Nogales, detrás de la clínica Los Ángeles.
Fuente: Voces Libres















