El gobierno congeló por un año los precios de la gasolina, el diésel y otros combustibles mediante el Decreto Supremo 5652, publicado este jueves. La medida garantiza que, por los próximos 12 meses, el litro de la gasolina especial continúe a Bs 6,96 y el de diésel a Bs 9,80.
La norma amplía el periodo transitorio que ya había sido establecido por el DS 5516, y también alcanza al gas natural vehicular (GNV), el gas licuado de petróleo (GLP) y las gasolinas destinadas a la aviación.
Por otro lado, el decreto también detalla cómo se definirá los precios, una vez concluido el plazo: dejarán de ser fijos y se calcularán mediante una fórmula que combinará dos variables: el precio internacional de compra del combustible y el tipo de cambio promedio del dólar registrado durante el mes anterior.
La norma incorpora además un “factor de ajuste”, mecanismo que permitirá reducir el impacto de las variaciones del dólar sobre el precio final. En la práctica, esto significa que el Estado continuará cubriendo parte del costo de importación cuando la cotización oficial del dólar supere los Bs 10,40, evitando que todo ese incremento sea trasladado al consumidor.
El decreto también autoriza al Ministerio de Economía a transferir hasta Bs 1.000 millones a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para cubrir la diferencia entre el costo de importar petróleo y combustibles, y el precio con el que estos se comercializan en el mercado interno.
Asimismo, la disposición establece que ese monto podrá ser incrementado si YPFB lo requiere, siempre que exista la certificación técnica correspondiente del Ministerio de Hidrocarburos o de la entidad reguladora competente. Con ello, el Ejecutivo busca garantizar los recursos necesarios para sostener el abastecimiento de combustibles mientras se mantiene vigente el esquema de precios congelados.
















