El pez cabeza de serpiente del norte es un depredador originario de Asia con una capacidad que lo distingue de casi cualquier otra especie acuática: puede respirar aire y sobrevivir fuera del agua durante varios días. Con un cuerpo largo y delgado, una aleta dorsal que recorre casi todo el lomo y un patrón moteado marrón que recuerda a una boa constrictora, los adultos alcanzan cerca de 90 centímetros de longitud y se alimentan de peces, ranas, cangrejos de río y prácticamente cualquier animal acuático que encuentren a su paso.
Su voracidad y su extraordinaria capacidad reproductiva lo convierten en una de las especies invasoras más temidas por los gestores ambientales de Estados Unidos. Las hembras pueden poner hasta 15.000 huevos por ciclo y desovar hasta cinco veces al año; esos huevos eclosionan en apenas unos días, lo que permite que las poblaciones se multipliquen de forma acelerada una vez que la especie se instala en un nuevo territorio.
Ese depredador acaba de dar un paso más en su expansión por territorio estadounidense. Según informó el Daily Mail, el Departamento de Conservación de Misuri (MDC) confirmó la primera detección del cabeza de serpiente del norte en el estado tras retirar un ejemplar del condado de Oregon, dentro del sistema del río Eleven Point, en el extremo sur de Misuri. Desde su primera aparición en Estados Unidos en 2022, la especie fue avanzando por la costa este y la región del Atlántico Medio; este hallazgo marca su ingreso oficial a un nuevo estado.
Ángela Sokolowski, ecóloga de especies invasoras del MDC, explicó el mecanismo detrás del avance. “Esta es la primera vez que confirmamos la presencia de esta especie en la porción misuriana del Eleven Point, lo que sugiere que se están extendiendo hacia Misuri desde poblaciones conocidas aguas abajo en Arkansas”, afirmó en un comunicado del 28 de septiembre. Los ríos St. Francis y Eleven Point, ambos en el sur del estado, conectan directamente con zonas de Arkansas donde la especie ya está asentada, lo que les ofreció una ruta natural de expansión.
Hasta el momento, el pez solo fue confirmado en esos dos sistemas fluviales de Misuri. No se detectaron poblaciones en otros cursos de agua del estado, pero las autoridades subrayan que monitorear su avance es prioritario. “Anticipamos efectos negativos en nuestros sistemas acuáticos, ya que el pez invasor compite con nuestras poblaciones de peces existentes por los recursos”, advirtió Sokolowski.















