Líderes políticos de oposición evocaron este sábado el décimo aniversario del referéndum del 21 de febrero de 2016 (21F), consulta en la que se rechazó la modificación del artículo 168 de la Constitución que habría permitido una nueva repostulación del entonces presidente Evo Morales.
En ese momento, el oficialismo, con mayoría legislativa del Movimiento al Socialismo (MAS), impulsó la reforma constitucional mediante referéndum, con la siguiente pregunta: ¿Usted está de acuerdo con la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos dos veces de manera continua? Por disposición transitoria de la Ley de Reforma Parcial a la Constitución Política del Estado, se considera como primera reelección el periodo 2015-2020 y la segunda reelección el 2020-2025.
El resultado fue ajustado pero decisivo: 2.682.517 votos (51,30%) por el “No” frente a 2.546.135 (48,70%) por el “Sí”, lo que dio lugar a la consigna “Bolivia dijo No”, convertida desde entonces en bandera política de la oposición.
Pese al resultado, el liderazgo opositor sostiene que la habilitación posterior de Morales como candidato en 2019, tras fallos judiciales que interpretaron la reelección como un derecho humano, profundizó la conflictividad política. La crisis derivada de esos comicios, marcados por denuncias de irregularidades observadas por la misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y cuestionamientos al Tribunal Supremo Electoral, desembocó en la renuncia del mandatario y su salida del país.
Posteriormente, el MAS retornó al poder con la elección de Luis Arce Catacora, en un nuevo ciclo político que, según analistas y actores opositores, evidenció fracturas internas en el oficialismo y un escenario parlamentario más fragmentado.
El expresidente Carlos Mesa, escribió en su cuenta de X: “Hoy, 21 de febrero, se recuerdan diez años del histórico referendo del 21F. Clave por la afirmación democrática de los ciudadanos que le dijimos NO al autoritarismo de Evo Morales, que pretendía eternizarse en la presidencia. Fue el comienzo del fin de su gobierno y el declive irreversible del poder hegemónico del MAS. Una lección que no debe olvidarse. Una democracia solo pervive si se mantienen vivos los mecanismos que limitan el poder de quienes han sido elegidos para gobernar, legislar y administrar justicia”.
Igualmente, el líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, manifestó que “la mayoría de los bolivianos puso un muro ante la pretensión de Evo Morales de reelegirse otra vez por encima de la Constitución. Morales luego quiso rodear este muro, pero al final no lo logró porque el referendo nos había dado a nosotros, sus opositores, la legitimidad democrática. Todo lo que hicimos en 2019 en contra el fraude y en 2025 para acabar con el MAS tuvo su referente original en el 21-F. Fue uno de los momentos más altos de nuestra historia democrática”.
Por su parte, el exdirigente de CONADE, Manuel Morales, sostuvo que la consulta marcó “una derrota en las urnas” para el entonces mandatario y el inicio de un ciclo sostenido de presión ciudadana para exigir el respeto al voto. A su juicio, las protestas, cabildos y marchas que se desarrollaron en los años siguientes configuraron un movimiento de resistencia civil que fortaleció la organización vecinal y la participación política desde la sociedad, en defensa de la institucionalidad democrática.
Fuente: Erbol
















