La Dirección Nacional de Migraciones (DNM) expulsó del país a Luka Starcevic, ciudadano serbio de 35 años, considerado por organismos internacionales como “embajador” de la Mafia de los Balcanes en Sudamérica. El criminal fue detenido en el paso fronterizo de Mayor Infante Rivarola, Chaco paraguayo, cuando intentaba ingresar a Bolivia con documentos falsos.
Starcevic presentó una cédula argentina a nombre de Lisandro Emanuel Larré. Sin embargo, su marcado acento despertó sospechas entre los funcionarios de Migraciones, quienes, con apoyo de la Policía Nacional, confirmaron que se trataba de un impostor buscado a nivel internacional.
El serbio había estado preso en Brasil hasta 2023, donde fue liberado pese a que ya pesaba sobre él una orden de extradición solicitada por Serbia, país que lo acusa de asesinar al mafioso Goran Radoman en 2015. El homicidio se produjo tras la pérdida de una carga de 200 kilos de cocaína y la disputa por el control del Clan de Kotor, una de las estructuras criminales más temidas de la región balcánica.
Tras su captura, Paraguay entregó al detenido a la Policía Federal de Brasil en el Puente de la Amistad de Ciudad del Este. Actualmente se encuentra recluido en ese país, a la espera de que prospere el pedido de extradición a Serbia.
La carrera criminal de Starcevic se inició en su adolescencia como parte de un grupo delictivo en Belgrado. Tras la separación de Serbia y Montenegro en 2006, ascendió rápidamente en la Mafia de los Balcanes, organización vinculada al tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa.
Tras el asesinato de Radoman, Starcevic se instaló en Brasil y estableció alianzas con el Primer Comando da Capital (PCC), lo que le permitió mantener rutas de envío de drogas hacia el Viejo Continente. Durante ese periodo utilizó múltiples identidades falsas, incluyendo documentación croata, para eludir a las autoridades.
En 2020 fue detenido en un control policial en Brasil, pero la justicia de ese país lo liberó en 2023 alegando falta de pruebas en causas de homicidio y narcotráfico. Esa decisión fue catalogada como un error administrativo, ya que ignoró el pedido de extradición serbio vigente desde años atrás.
La detención en Paraguay puso fin a un breve periodo de clandestinidad en el que se ocultaba en Argentina, donde llegó a obtener documentos de identidad falsos. Con su expulsión y reclusión en Brasil, el proceso de extradición a Serbia vuelve a estar en curso, mientras se mantiene su perfil como uno de los capos más influyentes de la Mafia de los Balcanes en Sudamérica.
Fuente: ABC Color