El presidente Rodrigo Paz destacó que la red delictiva internacional dedicada al robo, contrabando y sabotaje de combustible fue detectada gracias a la cooperación con autoridades chilenas.
“Quiero agradecer al gobierno de Chile, porque parte de la información que se dará hoy día y en los siguientes días es en cooperación para que haya una constancia de que no es sólo un problema de los bolivianos. Pero sí es vinculado a una mafia de familias bolivianas o de origen boliviano que, en relación con (gente de) otras naciones, nos están haciendo este daño como una mafia organizada”, afirmó Paz en la conferencia de prensa de este martes en la que poco después sus ministros informaron sobre esta red.
El ministro de Gobierno Mauricio Medinaceli informó que entre octubre de 2025 y marzo de 2026 ingresaron al país aproximadamente 5.000 cisternas cargadas con unos 150 millones de litros de combustible adulterado, mezclado con aceite y agua sucia. Explicó que el modo operativo consistía en desviar las cisternas hacia garajes particulares de Arica e Iquique, donde se realizaba la mezcla del combustible para después ingresarlo al país.
Paz agradeció al gobierno chileno por la cooperación y por “las actuaciones” que se tomarán a futuro con respecto a estos temas. “Estamos trabajando con varios países, pero en este caso puntual con Chile, con sus instituciones que pelean contra la delincuencia no solo interna chilena, sino con la delincuencia internacional, porque esta es delincuencia, son mafias internacionales”, aseguró.
Además, el mandatario informó que la investigación fue llevada adelante por el Ministerio de Gobierno, en cooperación con los ministerios de Hidrocarburos y de Relaciones Exteriores. Luego, agregó: “tenemos al frente familias que han manejado YPFB, especialmente una familia que con el tiempo y la investigación y la justicia sabrán y tendrán detalles de ello, pero vamos a recuperar YPFB para los bolivianos, no para estos grupos de poder”, aseguró.
El presidente indicó que se está ganando la batalla contra la delincuencia y la corrupción, y recordó que ya hay personas en la cárcel. “En Bolivia vamos a cobrar, no como venganza sino como justicia, a todos los que nos han hecho daño. Acabarán en la cárcel y tendrán que devolver lo robado”, finalizó.
















