Dos delincuentes fueron detenidos en Brasil después de secuestrar al chofer de un vehículo de transporte por aplicación e intercambiar balazos con la Policía Militar en el intento de robar un vehículo que un boliviano les había encargado robar.
Ellos fueron interceptados la noche del 11 de febrero, en la calle Beira Rio, del barrio de Cidade Nova, en la región del Segundo Distrito de la capital. Joab Castelo Jinkings, de 27 años, y Mateus Lucas Amim de Souza fueron acusados de secuestro, tenencia ilegal de armas de fuego e intento de homicidio contra los uniformados, publicó Na Hora da Noticia.
Según la policía, el taxista fue retenido y obligado a conducir bajo amenaza. Los sospechosos en la Comisaría de Delitos Flagrantes (Defla), confesaron que el objetivo era dirigirse al barrio 6 de Agosto, donde pretendían robar una camioneta a una familia.
Los delincuentes indicaron que el vehículo había sido “encargado” por un boliviano. Cada miembro del grupo recibiría 2000 reales (unos $us 385) tras la entrega del automóvil en territorio boliviano.
Una guarnición realizaba un patrullaje de rutina por la avenida Ceará cuando avistó un vehículo modelo Fiat Mobi, de color blanco, saliendo de la calle Santa Catarina. Los ocupantes actuaban de forma sospecha por lo que los militares les dieron la orden de detenerse.
El chofer desobedeció la orden y huyó a gran velocidad por la avenida Amadeu Barbosa, ya en la región del Segundo Distrito. El sargento Mauro solicitó apoyo por radio a otras patrullas cercanas, iniciando una persecución que se extendió por varias calles de la región.
Los sospechosos cerca de la Arena da Floresta, dispararon contra una de las patrullas, que respondió y continuó la persecución. Al entrar en la calle Beira Rio, el vehículo, que era conducido por el conductor de transporte por aplicación identificado como Bruno, víctima del secuestro, se detuvo bruscamente, momento en el que los delincuentes bajaron.
Joab y Mateus se rindieron y fueron arrestados en el lugar. Sin embargo, un tercer implicado, identificado solo por el apodo “Big Boy”, saltó a un agujero a orillas del río Acre y logró escapar, llevándose una de las armas utilizadas en el enfrentamiento.
Los uniformados encontraron, una pistola Taurus que fue arrojada por la ventana del auto. El arma, con seis balas intactas, fue localizada y confiscada por otra patrulla que prestaba apoyo en el incidente.
Ante los hechos, Joab Castelo Jinkings y Mateus Lucas Amim de Souza fueron acusados de los delitos de secuestro, porte ilegal de arma de fuego e intento de homicidio contra policías militares. Permanecen a disposición de la justicia. El conductor del vehículo de transporte por aplicación quien fue identificado como víctima fue liberado tras los trámites habituales.















