Luis Fernando Camacho salió este viernes del penal de máxima seguridad de Chonchocoro, recuperando su libertad tras más de dos años de detención preventiva. Su liberación se produjo a las 14:15 y marcó de inmediato un nuevo capítulo en la confrontación política con el expresidente Evo Morales, a quien advirtió que “pronto” podría enfrentar el mismo destino judicial.
“Yo creo que pronto Evo Morales va a estar ingresando a Chonchocoro”, declaró al ser consultado por periodistas. Marcó así el tono de los tradicionales entredichos de ambos políticos. El exlíder cívico salió acompañado de su equipo jurídico y portando una bandera cruceña, en medio de la expectativa de medios nacionales e internacionales. En un breve contacto con la prensa, afirmó: “Jamás vendí mi libertad”.
“La venganza no es mía, la venganza es de Dios”, insistió. Así reforzó su discurso de resistencia y persecución política durante los años que permaneció en prisión preventiva. Luego de su paso por el Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, Camacho se dirigió inmediatamente al Aeropuerto Internacional de El Alto, donde un vuelo chárter lo esperaba para retornar a Santa Cruz.
Antes de partir, se dirigió a sus seguidores con un mensaje de fe y compromiso. “A Santa Cruz, decirles que me esperen y que Dios los bendiga a todos”, afirmó.
La noticia de su liberación generó reacciones inmediatas en el ámbito político. Para sus simpatizantes, representa un símbolo de victoria y esperanza frente a lo que consideran una persecución judicial contra la oposición. Para sus detractores, en cambio, la decisión de la justicia pone en riesgo los procesos pendientes que enfrenta el gobernador.
Fuente: La Razón