Uno de los rescates más conmovedores ocurrió en el sindicato 10 de Julio, donde una pareja de adultos mayores quedó aislada entre los ríos Chane y Espuma. Sin señal para comunicarse, no pudieron pedir ayuda y dependían únicamente de que los equipos de auxilio llegaran hasta ellos.
Con el apoyo de comunarios, los rescatistas avanzaron hasta el kilómetro 40. En ese punto, el desborde del río Chane obligó al equipo a utilizar una embarcación para continuar. Tras navegar cerca de 500 metros y caminar otro tramo, finalmente localizaron a los afectados refugiados en una casa abandonada. “El agua nos sorprendió; nos quedamos aquí con mi esposa”, relató entre lágrimas el hombre, agradeciendo la llegada de los socorristas.
La pareja fue evacuada en bote y luego trasladada en un vehículo hasta un punto seguro, desde donde siguieron su camino hacia Yapacaní, informó Camilo Cordero, jefe del equipo de rescate de la Gobernación.
Las emergencias comenzaron el pasado lunes, cuando los ríos Yapacaní e Ichilo se desbordaron y provocaron afectaciones en varias comunidades. En apenas cinco días, brigadas de la Gobernación y del municipio lograron poner a salvo a cerca de 100 personas que habían quedado rodeadas por las aguas. Una de las patrullas ingresó a la comunidad 3 de Octubre, mientras otra avanzó hacia el puente Pavichi, lugar al que varias familias habían llegado caminando en busca de ayuda. Entre los evacuados hay hombres, mujeres, niños, adultos mayores e incluso animales que lograron sobrevivir.
Desde la Unidad de Gestión de Riesgos municipal comunicaron que los operativos continúan sin interrupción, ya sea de día, de noche o al amanecer, según la urgencia de los llamados. Las autoridades señalaron que mantendrán las tareas de rescate mientras los niveles de los ríos sigan altos y persista el peligro para las comunidades ribereñas. Paralelamente, se realizan evaluaciones de los daños provocados por las inundaciones en distintos sectores del municipio.














