Igual que hace cuatro años en Catar, Francia volvió a imponerse a Marruecos por 2-0, pero esta vez en los cuartos de final del Mundial 2026, con goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, en un partido jugado este jueves que prometía venganza pero que acabó marcado por la pasividad de los Leones del Atlas.
Francia, primer semifinalista de esta Copa del Mundo, ya espera rival entre España y Bélgica, que se enfrentan este viernes en Los Ángeles.
Sin su máximo goleador, el lesionado Ismael Saibari, y sin que su reemplazo –Soufiane Rahimi- haya convencido a Mohamed Ouahbi, Marruecos saltó al Gillette Stadium de Boston queriendo emular el partido que Paraguay libró contra Francia en los octavos de final.
Bloque bajo y defensa cerrada para resistir sin encajar e ir ganando vida con el paso de los minutos. La fórmula con la que los paraguayos derrotaron a Alemania y frustraron a Francia.
Francia tuvo sus ocasiones. La más clara fue un penal provocado y lanzado por Kylian Mbappé, que Yassine Bounou detuvo justo antes de la pausa de hidratación. Fue un disparo sin potencia, sin colocación, sin amago, impropio del delantero francés.
El guardameta marroquí ya demostró su habilidad desde los once metros en la tanda de penales de dieciseisavos de final contra Países Bajos, tapando dos lanzamientos.
Ese penal no fue la única oportunidad de los franceses. Mientras Marruecos ni siquiera se acercó al arco de Mike Maignan, Dayot Upamecano, de cabeza; Lucas Digne, con un envenenado disparo al travesaño desde fuera del área; o Désiré Doué, en un mano a mano con Bounou, estuvieron cerca de adelantar a los ‘Bleus’.
Al descanso, con 0-0, Marruecos había logrado copiar el guion paraguayo y obtenía el mismo resultado.
Mbappé derriba el muro















