Marcio Barbosa da Silva, conocido con el alias de “Beiço de Mula”, ciudadano brasileño señalado por autoridades e investigadores de Brasil como presunto integrante y líder regional del Primeiro Comando da Capital (PCC), fue capturado el sábado 19 de septiembre en Santa Cruz de la Sierra.
Barbosa era buscado por la Justicia brasileña por investigaciones relacionadas con organización criminal y porte ilegal de arma de fuego, además de contar con una Difusión Roja de Interpol.
La captura fue resultado de un operativo coordinado entre la Policía Civil de São Paulo, la Policía Federal de Brasil y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia), a partir del intercambio de información entre organismos de seguridad de ambos países.
Luego de cumplir los procedimientos correspondientes, las autoridades bolivianas determinaron su expulsión del territorio nacional.
El lunes 21 de septiembre, Barbosa fue trasladado desde Bolivia hacia São Paulo en un vuelo comercial y quedó bajo custodia de las autoridades brasileñas tras arribar al Aeropuerto Internacional de Guarulhos.
Según información difundida por UOL, la Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo informó que inicialmente permanecería en la División de Detenciones de la Policía Civil y posteriormente sería trasladado a un centro penitenciario.
El caso también es investigado en Brasil por presuntos vínculos con un denominado “núcleo político” del PCC, que, de acuerdo con las investigaciones citadas por medios brasileños, habría buscado establecer conexiones con estructuras del poder público mediante candidaturas a cargos electivos.
El nombre de Barbosa también figura en una investigación del Ministerio Público del Estado de São Paulo (MPSP) sobre la presunta presencia del PCC en el sistema de transporte público de la capital paulista. En ese proceso aparecen otros investigados, entre ellos el exconcejal y expresidente de la Cámara Municipal de São Paulo, Milton Leite, quien niega las acusaciones.
Tras su entrega a Brasil, Marcio Barbosa da Silva quedó a disposición de la Justicia brasileña, que continuará con las investigaciones y procesos pendientes en su contra.














