Lo que comenzó como un patrullaje de rutina de las Fuerzas Armadas en uno de los sectores más violentos de Guayaquil terminó con el rescate de un hombre que, según las autoridades, estaba a pocos minutos de ser asesinado y descuartizado. El caso, ocurrido este 14 de julio en el sector de Socio Vivienda 2, también reveló un elemento que orienta las primeras investigaciones: la víctima habría sido secuestrada por equivocación.
El operativo se desarrolló cuando militares de la Fuerza de Tarea Conjunta Guayas recorrían esa zona del noroeste de la ciudad como parte de los controles permanentes desplegados en el marco del conflicto armado interno declarado por el Gobierno ecuatoriano. Mientras avanzaban por el sector, los uniformados escucharon gritos de auxilio que provenían del interior de una vivienda abandonada
Ante la alerta, los militares ingresaron al inmueble y encontraron a un hombre retenido por varios sujetos. De acuerdo con la información oficial, la víctima presentaba signos evidentes de tortura y ya había comenzado a ser mutilada cuando la intervención interrumpió la agresión.
Las Fuerzas Armadas informaron que el hombre tenía al menos dos cortes profundos en uno de sus pies, lesiones que evidenciaban el inicio del desmembramiento. Tras ser liberado, fue evacuado para recibir atención médica, mientras el inmueble quedó bajo resguardo para las diligencias investigativas.
En el lugar fueron capturados tres presuntos integrantes de la organización criminal responsable del secuestro. Hasta el momento, las autoridades no han revelado sus identidades ni el grupo delictivo al que pertenecerían, aunque permanecen a disposición de la justicia mientras avanzan las investigaciones.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es que el secuestro no habría tenido como objetivo a la persona que finalmente fue retenida. Según explicó el jefe del Grupo Delta de la Fuerza de Tarea Conjunta Guayas, las primeras indagaciones indican que los delincuentes buscaban obtener dinero y armas, pero terminaron privando de la libertad a un hombre que no tendría relación con esos bienes.
La hipótesis preliminar sostiene que los secuestradores confundieron a la víctima con otra persona. Cuando comprobaron que no podían obtener la información o los recursos que buscaban, habrían decidido asesinarla y desmembrarla, un crimen que fue frustrado por la llegada de la patrulla militar.
Ese detalle se ha convertido en uno de los principales ejes de la investigación abierta por las autoridades, que ahora intentan establecer cómo ocurrió la confusión, cuánto tiempo permaneció cautiva la víctima y si existieron otras personas involucradas en el secuestro que lograron escapar antes de la intervención.















