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Viajó a Chile persiguiendo un futuro para su familia, pero encontró la muerte: piden ayuda para repatriar a Brayan Suárez

La búsqueda de un futuro mejor terminó en una tragedia para la familia de Brayan Suárez Aguilera, un joven boliviano de 26 años que emigró a Chile con la esperanza de trabajar, ahorrar dinero y regresar a su país para emprender un negocio propio. Hoy, sus seres queridos solo piden justicia por su muerte y apoyo económico para repatriar su cuerpo y darle el último adiós en Bolivia.

La familia conoció la noticia el pasado martes a través de publicaciones en redes sociales. Horas después, amigos de Brayan que residían en Chile confirmaron el fallecimiento. «Nos enteramos ayer, como a las cuatro de la tarde, por Instagram. Después nos llamaron sus amigos y solo nos dijeron que lo habían matado», relató su hermana.

Según contó su tía, Carmen Rivero, Brayan había emigrado hace cuatro años impulsado por el deseo de mejorar la calidad de vida de su familia. Trabajaba como conductor de aplicaciones y tenía el sueño de regresar a Bolivia con los ahorros suficientes para abrir un negocio y construir un mejor porvenir.

El joven deja en la orfandad a una niña de cuatro años, quien aún desconoce que su padre perdió la vida. «El otro día nomás preguntó por su papito, pero todavía no le hemos dicho nada», expresó entre lágrimas su hermana.

Las circunstancias del crimen aún son investigadas por las autoridades chilenas. De acuerdo con información difundida por Radio Bío Bío, el hecho ocurrió en el sector de Montedónico, donde Brayan recibió un disparo por la espalda.

La Policía informó que el ciudadano boliviano se encontraba en situación migratoria irregular y no registraba antecedentes penales ni órdenes de detención pendientes. Tras el ataque, Carabineros acordonó el lugar y la Fiscalía encomendó la investigación a la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), que continúa realizando las pericias para esclarecer el caso.

Mientras avanzan las investigaciones, la familia enfrenta otro duro desafío: reunir los recursos necesarios para trasladar los restos de Brayan a Bolivia y brindarle una sepultura junto a sus seres queridos. Entre el dolor y la incertidumbre, sus familiares claman por justicia y solidaridad para cumplir el último deseo de despedirlo en su tierra.